
El PADRE: LA FUERZA, EL ÉXITO Y EL TRABAJO
“Te tomo como mi padre, y acepto la vida al precio que a ti te costó y al precio que a mí me cuesta. Tú eres el grande y yo soy el pequeño”.
Las constelaciones tienen un eje central que es el trabajo con las dos figuras fundamentales y sus sistemas familiares: el padre y la madre. El padre representa la fuerza que impulsa hacia el exterior, la madre conecta con la vida y el origen.
La energía del padre
El trabajo con la energía del padre es el puente hacia el mundo social y laboral, ya que el padre saca al hijo del espacio simbiótico con la madre y le da la fuerza para salir al exterior, explorar y asumir riesgos.
El éxito, la profesión y el dinero vienen de él, así como la capacidad de concretar proyectos, generar abundancia y sostenerse económicamente. También representa las reglas del juego social, la autoridad interna, la ley y la capacidad de ponerse y poner límites a otras personas.
Consecuencias de Rechazar o Excluir al Padre
Cuando juzgas, resientes o excluyes a tu padre (muchas veces por lealtad ciega a los dolores a tu madre), puedes llegar a experimentar las siguientes dificultades en tu vida adulta:
Problemas laborales: Dificultad para mantener un empleo, frustración profesional o falta de reconocimiento.
Inestabilidad económica: Bloqueos para generar ingresos o tendencia a perder el dinero rápidamente.
Falta de dirección: Sensación de estar perdido, dudar constantemente de tus capacidades y falta de enfoque o dirección.
“Tomar al Padre” es asumir el destino
Tomar al padre no significa que debas justificar sus acciones o mantener una relación cercana con él si fue destructiva. Significa que inicias un proceso interno de aceptación profunda.
Asentir a su destino: Acepta a tu padre exactamente como es, con su historia, sus heridas y sus limitaciones.
Reconocer el regalo: Agradece la vida que te llegó a través de él, independientemente de lo que hizo o dejó de hacer después.
Dejarle su responsabilidad: No cargues con sus culpas, dolores o adicciones. Tu eres hija o hijo y te toca cargar solo con lo tuyo.
